sábado, 3 de junio de 2017

Bohemio y de Villa Crespo


“Juan, hoy vamos a la cancha, hoy vamos a ver a Atlanta”, y me tiro una camiseta amarilla y azul recién comprada arriba de la cama.
6 años tenia, y sigo recordando esa frase. No entendía quien era Atlanta, y porque mi viejo era de ese cuadro. No entendía porque me decía “hoy juega el bohemio”. Que palabra rara, que significaba el bohemio, que significaba ser Bohemio.
Era la primavera del 90, el Mundial paso, y mi pasión por el futbol construyó su primer llamita de fuego para quedarse. Las puteadas del Diego, la melena de Cani volando entre brasileros, los penales atajados del Goyco, pero sobretodo, salir temprano del colegio para ver los partidos en familia. Seguían siendo sensaciones que daban vueltas en mi cabecita. Había comprendido algo de eso que se llamaba futbol, y esa pasión que generaba. Por eso, ese tarde de octubre, lluviosa como esas primaveras que buscan lavarle la cara a un año amargo, fuimos hasta Villa Crespo.

En ese momento vivíamos en el Conurbano, en el medio del oeste agitado, en un barrio coqueto (que ahora se llamaría "progre") conocido como Ciudad Jardín. La estación de El Palomar era nuestro punto de salida para conocer siempre algo nuevo en la capital, y esa hora de viaje provocó charlas, risas y sueños de saber de que se trataba ir a la cancha. De ir a ver a Atlanta.

“Ves esos tablones, ahí esta la cancha”, desde chico siempre me sucedió lo mismo. La cancha de Atlanta la sentía gigante.
Así llegamos a la estación de Chacarita, mi viejo empezó con la frase que termino siendo la misma durante años, como buen taxista que conoce todos los limites de los barrios, “¿por que es Chacarita si estamos de este lado de Dorrego? ¡Tiene que llamarse Villa Crespo la estación!”. 
Agarramos Corrientes y doblamos en Humboldt. De profesión historiador autodidacta, mi viejo me explicaba que Humboldt era conocido como el “padre de la geografía”, y para mi, pasear por esas callecitas era conocer un nuevo mundo que Humboldt no logro descubrir. 
Los colores amarillos y azules empezaban a dominar las calles, y se escuchaban los cántitos de la hinchada. La lluvia amenazaba con ser la estrella del día. 
Quilmes era nuestro rival, aunque ese día Atlanta tenia mas rivales que solo 11 jugadores con la remera blanca. Siempre sentí que fue así, siempre sentí que a los alientos por un quite, por un esfuerzo, o por una buena jugada le seguía la puteada o el murmullo, ahí había una parte de ese sentir del hincha. El que daba todo, pero esperando todo. Porque eso son los hinchas. Los verdaderos que quieren a sus colores quieren todo y mucho mas. 

La lluvia se empezaba a sentir y con mi viejo nos tapamos abajo de la platea. Esa primera vez que vi a un equipo con las franjas amarillas y azules salir de los vestuarios lo vi a upa de el, detrás de la pared blanca que separa los asientos del bajo platea. Salió Atlanta. Los papelitos que rompimos del Clarin que agarramos en la estación volaban los mas alto que pudimos lanzarlos. La hinchada saltaba debajo de la lluvia. Los bombos redoblaban con fuerza. “Atlanta, mi buen amigo…”. Empezaba el ritual.

Comenzó el partido. Y si les digo la verdad, recuerdo muy poco. Solo ciertas pequeñas fotografías sacadas con mis ojos en momentos donde dejaba de jugar a la pelota con otros chicos. Cancha embarrada, viejos con boinas con la radio pegada a la oreja y hablando un idioma raro entre ellos, gente puteando palabras que en mi vida de 6 años había escuchado, pibes con gorritas que alentaban y se conocían de memoria los cánticos, y los paraguas. De todos los colores, de todas las formas, inclusive uno destrozado, sacado desde adentro del campo de juego por el hombre de negro. Y mi viejo, mirando el partido, tratando de analizarlo, explicándome cosas que en ese momento yo no entendía, pero que, en el fondo, sabia que el no la estaba pasando bien, que no parecía ser la tarde que imagino para ambos, para pasar un buen tiempo entre padre e hijo. Aunque admito que los sabores de esos patys nunca podrán ser borrados. 

1, 2, 3, 4 goles. Todos de Quilmes. La lluvia que golpeaba contra la platea agrandaba el griterio de los hinchas. Mientras yo jugaba detrás del puesto de sanguches de chorizo. La cara de mi viejo languidecía. La primera vez que sentí la tristeza de mi viejo por no poder darme algo que quería. Esa impotencia lo deprimió. Esbozaba ciertas puteadas que nunca había escuchado de su boca, y sentí que el también se convirtió en algo que en ese momento no quería ser, pero que igualmente lo sentía desde muy adentro y parecia inevitable. 
El partido termino. La gente puteaba al aire, quizás a un jugador, quizás a un dirigente, quizás a su comienzo de un fin de semana triste, quizás a su vida. Las miradas al piso se multiplicaban, mi viejo era uno de esos. Siempre buscaba razones a todo, si pasaba algo era por esto; termino siendo así porque viste que empezó de esa forma; esas frases explicativas siempre salían de su boca. Pero por primera vez sentí que mi viejo no buscaba razones, que no quería entender porque había pasado esa derrota, de porque la primera vez que llevaba a su hijo a ver a su equipo tenia que volver con una goleada en contra, por eso su mirada era la misma que todos los que bajamos por las escaleras de la platea. Triste y solitaria entre la multitud.

Desde abajo, busque su mirada. Lo mire. Me miro. Lo abrace, y le dije “no te preocupes viejo, yo quiero ser de Atlanta”.



lunes, 6 de octubre de 2014

La vida (no) es bella

Vivimos en un mundo fugaz. Cada vez mas, nuestro planeta se parece a un meteorito que va rapidisimo a través del espacio, perdiendo partículas en la nada y directo a implosionar. La inmediatez le quito el paso a la crítica, la rapidez al pensamiento. De esa forma vivimos rodeados de apuros sin sentido, y donde el que para la pelota y trata de pensar esta estorbando.

El cuerpo es una masa de carne que terminamos matando con las adicciones, tanto a lo bueno o a lo malo. Parece ser que “dejar un cuerpo bonito” es la frase del momento. No importa que le metamos, solo en exceso sirve. Cocaina, ketamina, Crossfit, fast food, fashion, facebook, twitter, whatsapp.  Copiar modas excéntricas y extranjeras nos convierten en estos animales atrás de la pelotita de la perfección y auto-satisfacción. Somos animales de consumo, sin pensar lo que queremos,  buscamos el placer inmediato. Todo lo que consumimos nos tiene que dar felicidad, nos tiene que poner alegre. Lo material es sinónimo de paraíso.
Stress, antidepresivos, ansiolíticos, ataques de pánicos, arritmias, accidente cardiovasculares nos dejan en claro que la aceleración de la vida no lleva a otra cosa que chocarse de frente contra el paredón de la insatisfacción y la destrucción corporal y mental. Por eso, todo lo que consumimos hasta el hastío no nos da alegría, solo nos quita la posibilidad del razonamiento, de la alegría del calor humano.
La deshumanización que vivimos nos hace creer que la “amistad” no es otra cosa de cuantos te siguen, sin importar si lo conoces o no. La paradoja es que cuantos mas “amigos” en las redes sociales tenes, menos contacto humano tenes. Las redes sociales por lo visto, fueron concebidas para eso, para tratarnos a través de una pantalla. Ayudan en la distancia, pero rompen con esa imagen del amigo sentado en un bar tomando algo y charlando de la vida.
Esa “deshumanización” nos muestra que los modelos perfectos del sistema no son otra cosa que estereotipos de laboratorio armados por el marketing global. Mujeres tratándose como prisioneras de guerra, autoflagelandose a través de ingestas de dietas a base de gramos de comida y operaciones sin sentido en la naturaleza de sus cuerpos, y expulsando  vómitos de bilis. O sino los varones, armados como soldados de un ejército de parecidos, con cuerpos tallados donde el musculo principal es el abdomen, y con cortes de pelo, barbas, anteojos, y tatuajes queriendo ser diferentes al resto de los iguales.
 
Como todo modelo, la belleza incluida es selectiva y minoritaria, mientras que la gran mayoría es excluida y discriminada. Si no sos adicto a moldear el cuerpo necesario en un gym (o en un cirujano plástico) para tener un buen trabajo, un buen auto, una buena mujer, siempre tenes algo para comprar y autosatisfacerte un poco. Y si tampoco podes comprar, miralo a través de la pantalla donde todo lo que pasa es oro, y vos no lo sos, ya que estas ahí, sentado en tu sillón, comiendo hamburguesas de delivery. Porque si hay algo feo en este sistema, es el pobre. Mientras que la necesidad de ser un “modelo” del sistema es la hoz, la masividad de los medios es el martillo de todos los días que a través de las publicidades, el marketing y lo moralmente bello o no, penetran en las mentes dia tras dia en la gran danza de perdedores.
De esta forma, este modelo masivo y deprimente va penetrando lentamente en nuestros actos cotidianos. Y por eso, lo mas triste y concluyente es que nos confundimos y determinamos que nunca queremos lo que tenemos, sino que queremos lo que no tenemos, y así la felicidad no es otra cosa que la propiedad; lo tengo o no y ese camino incesante donde la meta no existe. Al querer lo que no tenemos, no nos damos cuenta de lo que tenemos, y así pierde sentido todo lo que formemos. Perdemos mucho con esta necesidad del sistema de tener o no tener. No tenemos un auto, queremos un auto. Tenemos un auto lindo, queremos un auto importado y lujoso. Tenemos un auto importado y lujoso, queremos un helicóptero. Y así en todos los sentidos de la vida, solo perdemos. Siempre perdemos, sobretodo los momentos de disfrutar.
 
 

viernes, 15 de agosto de 2014

Volver a escribir

Hace mucho que no escribo. Escribir me significa una forma de catarsis, una forma de sacar lo que tengo dentro mí y exponerlo en un conjunto de palabras que tengan un sentido y un contenido. Eso, las palabras, las palabras conjuntas forman uno de los tesoros más preciados que son los libros. Esos mismos que desde mi infancia decoraban las paredes de mi casa en Palomar.
Me acuerdo de reírme por nombres que no sabía pronunciar. Marcel Proust, Sartre, Hemingway, Fanon, Brecht, o los escritores rusos como Tolstoi o Dostoievski. Gorky era un nombre que siempre, inclusive ahora, me saca una sonrisa.  Y encima era el “Massimo Gorky”. Entre esos autores con nombres raros para mi, estaba mi viejo. Vivíamos con cada novela un parto. Siempre igual, siempre mi viejo diciendo “hice la ultima corrección”, y festejándolo con una picada y un Gancia en la terracita frente a la plaza del Avión. Así cada dos sábados siempre pasaba lo mismo, y los Gancias se bajaban lentamente.
Esos libros me hicieron pensar, disfrutar, emocionar, llorar. Esos libros me hicieron reflexionar, y me hicieron escribir. La pared multicolor de libros provoco en mí esa rareza necesaria de escribir las cosas que sentía. De escribir ya no por un fin, por un premio (cosa que he tenido) sino como una forma de liberarme. Escribir fue mi primera sesión de psicoanálisis.
Siempre mi viejo me decía lo mismo, “si no te gusta lo que estás leyendo, cerralo, y agarra otro”. Y así los libros, la literatura y la escritura se convirtieron en una parte de mi vida esencial.
La literatura me convirtió en su groupie, escritores y actores desfilaban por mi casa, con correcciones y caras de haber dormido poco. Así también descubrí nuevos olores y sensaciones. La imagen de cinco o seis escritores, realizando una lectura en grupo, entre humaredas de cigarrillo y algún alcohol en forma de botella me hizo ser un fumador social y un tomador más que social. Pensar que algunas veces las imágenes te convierten en eso que queres por ser simplemente eso: una imagen que te gusta.
Por eso, estos meses sin escribir se volvieron tediosos, de algunos mal humores pero sobretodo, de no saber expresarme mejor. Hace poco entendí que me pasaba, que sentía, porque no volvía a picarme el bichito de escribir. Conectaba directamente los libros y la escritura con mi viejo, su muerte y su ausencia. Creo que la muerte en si no es dolorosa, la ausencia se convierte en esa imagen donde esa persona se tacha, donde esa persona no está mas. Y sobrellevar esa ausencia es triste, depresiva y conmueve.
Ya no voy a volver a leer las múltiples correcciones de los libros de mi viejo,  no voy a volver a charlar de esos libros o autores que nos emocionaban. Siempre recuerdo que ellos, mis viejos me convirtieron en esto. Me descubrieron en parte este mundo, y yo a mi modo, le mostraba mi mundo que eran libros de autores nuevos o nunca leídos por ellos. Un día vi que mi viejo me había robado un libro de Fogwill y a la semana me cuenta “que gran escritor que es Fogwill”. La emoción que sentí, es la misma que me pasa ahora cuando le leo cuentos a mi hijo tirado en la cama. O cuando mi vieja me pide “El perfume” de Suskind porque quería saber de qué se trataba.
Esos cuentos también formaban parte de mí. Cada vez que era chico, antes de dormirme, como un cliché del sueño (norte) americano, mi viejo siempre me inventaba cuentos de Bugs Bunny y el conejo Tambor que vivían en la Bahía Samboronbom, y cada vez que nos íbamos de vacaciones a Mar del Plata, no me dormía buscando a los conejos por ahí al costado de la Ruta 2, a ver si los veía saltar y escaparse de los lobos. Todavía lo sigo haciendo.
Esas palabras, esos cuentos y libros me formaron. Me hicieron ser lo que soy. Y no puedo dejarlo porque si. No porque crea que sea un escritor maravilloso, sino porque es mi forma de pensar la vida, de reflexionar sobre la condición humana y, no quiero parecer un Bucay u Osho cualquiera, es mi forma de sentirme bien conmigo mismo.
Estas palabras fueron un reto para mí. No sé cuantos leerán lo que acabo de escribir, pero sepan que me tomo un esfuerzo poder volver a escribir sobre estas sensaciones. Porque la ausencia de una persona importante como fue mi viejo no quita el amor por lo que uno tiene. No quita la forma en que uno se conecta y vive con el resto de las personas, pero sobretodo, con uno mismo.


lunes, 24 de marzo de 2014

24 de Marzo en la plaza

24 de Marzo. Una costumbre, o mas que eso, una tradición militante siempre se apoderaba de mi familia. Ir a la plaza de mayo a ver a la gente pasar, ver cuantos eramos, sentirse identificados  con mas gente que piensa como nosotros y que despliega las banderas rojas y decirnos “somos muchos; mas de lo que creíamos”. Ver las columnas de trabajadores, estudiantes, clases medias y demás pasar, y que mi viejo me cuente esas historias de la militancia caminando por las veredas atiborradas de Av. De Mayo. Me contaba como aquella vez que durante una movilización en plaza de mayo durante el Onganiato ante la represión policial se tuvo que tirar hacia un subsuelo de un banco por los palos de abollar ideología, y torcerse los tobillos hasta que alguien lo saque atado “como una vaca”. O aquella vez que filmo para el Inca, las columnas del movimiento peronista marchando durante uno de los últimos discursos de Perón, y lo apretaron unos matones de campera de cuero al grito de “a mí no me filmes la cara”, y él se refugió con su equipo y cámara atrás de Montoneros, donde contó de parte de quien venía, y ellos le terminaron ayudando a darle seguridad en el acto. O esa vez, en su primera detención, donde lo metieron en cana simplemente por tirar panfletos en la esquina de Boedo y San Juan donde pedía por la reincorporación urgente de los trabajadores de Vasena con un dibujo de una hoz y un martillo. Esas historias las cuento ahora, porque cada 24 de marzo mi viejo me las contaba como si fuese algo nuevo, con ese orgullo del militante, y eso terminó integrando parte de lo que somos como familia, y de lo que soy como persona.
El primer 24 de marzo que me llevo mí viejo terminamos reprimidos por la policía. Tenía unos 12 años, y en ese acto tire mi primer (pero no ultima) piedra ante el embate de la policía. Mi viejo me agarro de los pelos y me grito: “nunca más te pongas adelante, nosotros tenemos que preservarnos”. Así era mi viejo; un estratega, pero sobretodo, un calenton. Un tipo que durante el 20 de diciembre, al ver desde un bar, juntos, la represión a la Madres de Plaza de Mayo en su pirámide me dijo: “ya sé, anda a la plaza, pero no le cuentes a tu vieja que se vuelve a infartar”. Tenía 17 años, y apenas entro a mi casa, me espera con la ducha abierta, para que me saque el “olor a gas”.
A mi viejo lo persiguió la triple A, por su trabajo y su militancia comunista. Desde el cine y las letras desplego su arte mostrando la opresión y la mezcla de lo político e ideologico en  el seno familiar.
Hoy fui a la plaza con mi familia, creo que desde algún lado mi viejo veía a esa juventud (de la cual soy parte) marchar con sus amigos, con sus familias, y me empujó a que alguna lágrima se me caiga al ver el compromiso de la militancia. La militancia es eso, es convertir la ayuda, la cooperación social con los oprimidos en una herramienta cotidiana que permite ser un motor de transformación. Por eso, al pensar en su militancia, una militancia signada por las tragedias, las persecuciones, las represiones, las mudanzas, las desapariciones, veo que mi militancia signada con los mismos valores pero en otro contexto, le dibujara una mueca. Igualmente, como todo trabajo de transformación social esa mueca esta marcada  por lo que falta y por los errores que se están cometiendo.
Mi viejo me enseño a militar. Mi viejo me enseño a ser en gran parte lo que soy. Por eso, siento la necesidad de seguir militando, y de seguir transformando, desde mi grano de arena.
Este 24 de marzo, fue el primero sin mi viejo. Pero fue el tercero de mi hijo.
 
    Thiago bajando el cuadro de Macri
 

viernes, 14 de marzo de 2014

martes, 25 de febrero de 2014

El massismo, el arma poltica para la profundizacion de los oligopolios

Hace poco, Felipe Sola y José Ignacio de Mendiguren, en diversas declaraciones permitieron establecer una estructura de pensamiento de lo que es el Frente Renovador en la realidad política actual. La vuelta al discurso económico de que la inflación es generada por la puja salarial nos lleva de vuelta a los 90s donde los ajustes “reales” eran generados congelando salarios reales, para luego reducirlos, y después no poder siquiera usar los ahorros, ya que esos ahorros servían para mantener el sistema financiero.

“La gente está dispuesta a bajar sus salarios si fuese necesario”, dijo, muy suelto, Felipe Sola. Mientras que en las pantallas de C5N, De Mendiguren pedía “suspender las paritarias” para salir de esta “supuesta” crisis económica generada por el gobierno. Siempre son las mismas estructuras de pensamiento que tratan de combatir el principal mal de esta sociedad: la clase trabajadora. Ya no es necesario aclarar que el congelamiento de salarios perjudica de forma directa a la clase trabajadora y a una gran parte de la clase media empleada.  Pero lo que no deja de esclarecer es el remedio a esta “supuesta crisis”. Ajuste, devaluación y que lo pague el trabajador.

Está claro que hablamos de “supuesta crisis” porque esta alza de precios fue armada por las corporaciones agrarias, alimenticias y de medicamentos, amparados por la usina mediática privada del Grupo Clarín y sus progenitores. El “miedo y la incertidumbre del aumento”, como la híper inflación de los 80s, que generaba aumento en el consumo, y sobretodo, aumento irrisorio de precios es un circulo vicioso difícil de digerir si uno piensa que esto está siendo generado.
 


En primer término, esta situación vivida en estos días es incomparable con una hiperinflación donde los aumentos eran en horas e inverosímiles y los salarios se paralizaban ante el intento logrado de desarmar el aparato industrial por el menemismo. En segundo término, los aumentos generados sobre diversos productos se deben a una necesidad empresarial de mantener los mismos márgenes de ganancias que antes. Partamos de un caso donde no existe la influencia de las importaciones ni de las divisas extranjeras como es el cemento. El cemento es un oligopolio, el 96% del mercado lo controlan 3 empresas. Si, solo 3 empresas. Cemento Avellaneda, Cemento Minetti, y Holcim (ex Loma Negra). Está claro que la materia prima es nacional, y sobretodo la mano de obra se paga en pesos. Durante los 3 días de la “estampida del dólar”, estas 3 empresas aumentaron un 25% la bolsa de cemento. ¿Casualidad o causalidad? Lo mismo que aumentó el dólar en esos días de Enero. Una bolsa de Cemento Portland pasó de cobrarse 47$ finales (con IVA incluido), a 57,50$ finales, posterior a la estampida. Pensemos este caso, y multipliquemos a la siguiente lista.

 
 


El gobierno nacional al emplear la política de los #PreciosCuidados establece un punto de partida intermedio. Por una parte, beneficia al consumidor directo de productos que es el pueblo bajando y fijando precios de bienes de supervivencia como son los alimentos. Pero por otra parte, permite que el “mango de la sartén de los precios” lo siga teniendo esta clase especuladora empresarial controladora de los bienes y servicios que consumimos. Por eso mismo, el precio esta manifestado por un componente esencial que es el costo. Esto debe guiar al gobierno nacional, ¿cuál es el costo de un producto? Y a partir de allí generar un precio para el consumo interno de los productos. Para eso es necesaria la Junta Agro-Alimentaria que controle desde la producción hasta la comercialización de los productos en el mercado interno. Que no tengamos influencias por aumento de divisas o incertidumbres financieras sobre nuestra canasta básica. Hoy, en 2014, si pensamos un poco para atrás, da más bronca pensar que un “voto no positivo” permitió no generar un instrumento recaudatorio importantisimo como las retenciones al comercio agrícola que se podría haber utilizado para la formación de esta Junta o para controlar la producción agrícola altamente competitiva. Si pensamos que un conjunto de no mas de 100 empresas controlan el 80% del comercio nacional, desde las agropecuarias, las alimenticias, las energéticas (YPF incluida como una sociedad anónima) , las mineras y las metalúrgicas, y que se encuentran concentradas en 2 o 3 empresas líderes, sabemos quiénes son los verdaderos formadores de precios. Por eso, resulta como mínimo llamativo, o como yo creo alarmante seguir dejando que este puñado de empresas sigan controlando los precios. La estrategia comercial de estas empresas es clara. Que los aumentos conseguidos en las paritarias salariales y los aumentos a las jubilaciones sean “comidos” por la inflación generada por los oligopolios formadores de precios. Para ellos, los aumentos no valen, o no los merece nuestro pueblo, por eso, desprecian al pueblo trabajador y lo de-precian, subiendo precios con motivos y razones distorsionadas por otro oligopolio como son las empresas privadas de medios de comunicación. A pesar de todo,  el control ciudadano ejercido por los #PreciosCuidados es necesario, pero no es definitivo ni suficiente. Es necesario crear una institución que acompañe al pueblo en su rol de controlador y ponga en regla a estos especuladores no únicamente con multas, sino consiguiendo el objetivo de fijar precios internos que sean posibles auditar por todos. Porque si hay algo que siempre nos enseña el capitalismo en todas sus variantes es que la voracidad nunca se apaga.
 
Por eso, la variante neoliberal del nuevo milenio se presenta como un arma de doble filo. Por una parte, los sectores mas duros, enemigos del gobierno, empresarios de corporaciones, que con la herramienta económica-financiera generan la “enfermedad de la inflación” amparada en la masificación “objetiva” de los  medios de comunicación. Porque esos medios de comunicación reciben millonarias sumas por espacios de publicidad de estos oligopolios formadores de precios (el ejemplo más claro de asociación entre los oligopolios es Expo Agro  manejada por el Grupo Clarín). Y del otro lado, están los congruentes políticos que se acoplan a este mandato ecnomico, como los Felipe Sola, y los Jose de Mendiguren, y desde el aparato politico reclaman congelamiento de salarios para cumplir con el plan de los oligopolios. Ajuste en los salarios y que no haya discusión sobre los precios y su formación.

Por eso, en este momento histórico, donde la usina neoliberal cobra fuerza, donde la restauración conservadora se hace oir a través de intentos financieros de golpes en toda America latina es necesario que el gobierno busque contrarrestar esta movida especulativa, no con las formulas para  generar “confianza” en los mercados, sino combatiendo el capital y generando mecanismos, instrumentos e instituciones para que el precio interno no siga subiendo como la Junta Agro Alimentaria. La nacionalización del comercio nacional se hace indispensable para que el neoliberalismo aggiornado no logre capitalizar la opinión pública ni mucho menos logre intentar golpear de muerte a un gobierno que nos demostró que cuando existen dificultades da el doble de sus esfuerzos. Y esperemos por última vez que logre la profundización que muchos apoyamos y necesitamos para que un futuro gobierno, sea del color que sea, no pueda dar marcha atrás con las medidas políticas, económicas y sociales logradas en esta década.

Por último, para ilustrarte mejor lo de los oligopolios en nuestro país te propongo que veas o recuerdes los productos que compras en el super, en el almacén o en el chino, y pensá si estas colaborando con estas empresas formadoras de precios. Te vas a asustar…

 

lunes, 21 de octubre de 2013

Feliz dia de la Lealtad, Lanata

Ellos dicen que la lealtad tiene precio. Que nos movilizamos por el chori y la coca, que estamos en política porque queremos no trabajar, que estamos en política porque queremos “currar”, recibir de arriba las dadivas del gobierno de turno. Que todo lo que hacemos, lo hacemos por nuestro grupito, para favorecernos a nosotros únicamente, o  que nos movemos porque el “pueblo” que decimos representar es un segmento que le damos respuesta para que nos voten. Y encima, ese “pueblo” nos vota porque nosotros le damos regalos a cambio que ellos dicen que ni siquiera lo merecen.
Sabemos que todo esto es mentira, y si ellos piensan así de nosotros, es porque los ladrones creen que son todos de su condición. Ellos son los que pagan para que se expresen en sus usinas masivas de comunicación mentiras disfrazadas en tono real. Ellos son los que les encanta recibir plata a cambio, y sumar fama y dinero como única búsqueda de poder, consiguiendo minutos y horas en las pantallas únicas de un monopolio de la imagen. Ellos son los que extorsionan a un país creyéndose superiores a las leyes, a la justicia y a los gobernantes y sus instituciones. Ellos son los que, básicamente, pagan para que se reproduzcan mentiras y desinformación. Ellos. Son ellos los que se movilizan únicamente por un rédito económico, por un beneficio económico son capaces de cambiar las políticas monetarias de los estados.
 Y aunque no lo creas, ellos son leales. En serio, ellos, los periodistas y formadores de opinión, trabajadores de esos grupos son leales a un grupo concentrado de medios que le paga miserias (si, miserias por las ganancias que suelen manejar) a cambio de escribir, de narrar, de poner la cara, el cuerpo y la conciencia a favor de una mentira. De una mentira interesada parcialmente en beneficio de su grupo. Porque hay una cuestión que no debemos olvidarnos nunca. Ellos defienden una corporacion de medios que tiene la ideología de una empresa capitalista, la explotación, la humillación y el adoramiento del poder y del dinero basándose en la mentira, la distorsión de la realidad y la opinión sin fundamentos. Por eso, quiero decir lo siguiente:
Feliz día de la Lealtad, Lanata.
Feliz día de la Lealtad, Bonelli.
Feliz día de la Lealtad, Van de Kooy.
Feliz día de la Lealtad, Tenenbaum.
Feliz día de la Lealtad, Nelson Castro.
Feliz día de la Lealtad, Kirschbaum.
 
Ustedes son los leales del Grupo Clarín.

domingo, 13 de octubre de 2013

Que duela, pero que no lastime

La lastima es esa sensación que uno tiende a tener cuando ve a otro en una posición sin capacidades, ni dotes, o reducido en sus herramientas. Es ese sentimiento doloroso que causan en el alma los padecimientos y desgracias de otros. La lástima es una sensación que puede provocar una posición complaciente donde el sujeto “lastimado” recibe el apoyo de los que sienten esa lastima. Es interesante la capacidad de la corporación mediática de  tratar a la Presidenta como alguien que no merecen darle lastima. Por eso, la corporación fuerza y usa sin cesar su principal arma: la psicológica.
 
Los órganos de propaganda siempre fuerzan a conmocionar el inconsciente provocando informaciones, análisis, noticias y sobretodo, sensaciones sobre el resto de los individuos. Pero esta herramienta  psicológica, manejada por otros individuos y corporaciones, con fines completamente  diferentes a promocionar el bienestar social, se convierten en una arma que mata, pero de a varios tiros.
La corporación mediática tenía un fin en esta semana. Tratar de que no se genere lastima por una operación de urgencia sobre el cráneo de nuestra Presidenta. La (mala) salud de los Presidentes latinoamericanos ha demostrado que la realidad mediatizada por la corporación no es tan negativa como se cree. Las demostraciones de afecto y cariño a los lideres en momentos terribles y trágicos mostraron que los gobiernos cuentan con una masa de militancia y organización detrás, pero también con un gran número de anónimos que apoyan los proyectos políticos. Si la corporación mediática no quiere generar lastima sobre la figura presidencial, es más, la niega y la muestra débil ¿a que le tienen miedo? ¿No será que sus esperanzas blancas no tienen nada asegurado?
La demostración mediatizada de que CFK está débil, que no tiene poderes, y que dejo al mando a un “corrupto”, muestran una vez mas, la desesperación de provocar un golpe más al interior del sistema político argentino. Los medios plantean y manipulan sus armas psicológicas generando esta neblina desinformativa buscando únicamente un fin: quebrar un gobierno. Golpearlo, humillarlo y sacarlo del poder.  Por eso, la herramienta principal con que cuenta la corporación mediática es esa capacidad de generar una sensación, buena o mala, al abrir el diario, escuchar un programa de  radio o al instante de prender la tele. La herramienta se convierte en un arma.
La campaña electoral vulnera la agenda política, convierte en hechos cuestiones que en otro momento no lo son, tapan hechos que en otros momentos lo son, y así sucesivamente. Y esta corporación mediática convierte en tapa lo que quiere o no. Se dijeron múltiples cosas alrededor de esta operación. Que esconden una enfermedad, que está enferma de poder CFK, que la internaron pero no la operaron ni nada ya que quiere que aparezcan como perdedores Scioli y/o Insaurralde, que durante su mes de reposo nos deja un presidente en ejercicio sin poder, etc. Todo esto deja en claro que la operación quirúrgica de CFK se convierte en una operación mediática ya que la herramienta psicológica que posee la corporación mediática es un arma mortal.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Psicopatia mediatica

¿Psicópatas somos todos? Somos todos, pero lo que sí sabemos es que los peores de ellos son los psicópatas con poder. El cuarto poder hoy día se maneja con su propia moral y sus propias leyes éticas sin importar el consenso social o las normas mínimas de convivencia dentro de una sociedad en su conjunto; al contrario, les da un cierto morbo modificarlas a su criterio empresarial. Por eso, cuando analizamos a los medios, hay que pensar que su psicopatía se distribuye masivamente a todos los sectores de nuestro país a través de las pantallas, de los artículos periodísticos y de sus voces opinadas.
Analizar a la corporación mediática como psicópatas no es desmerecer la verdad o tergiversar la realidad, sino simplemente es un breve análisis de lo que aconteció en los últimos 5 años de la vida política argentina y de lo que son posibles de lograr el “cuarto poder” en el proceso de alienación de la sociedad argentina. Ya que para todo psicótico, es necesario su neurótico.
Cuando hablamos de la característica de psicopatía en la corporación mediática lo que estamos tratando de ver es como este trastorno antisocial de la personalidad logra trasladarse a partir de los objetivos económicos y políticos de esta corporación.
Los “psicópatas mediáticos” no pueden empatizar ni mucho menos sentir remordimiento sobre las situaciones que generan, por eso interactúan con los demás como si fuesen cualquier otro objeto, los usan para conseguir sus objetivos: la satisfacción de sus propios intereses. La búsqueda incesante de la satisfacción de sus intereses y la cosificación del otro al rol de servidor de sus intereses obligan al grupo a tomar medidas extremas que tienen un tinte de placer y autosatisfacción.
 
 



 

Lo que consigue la “psicopatía mediática” es crear propios códigos de comportamiento, por lo que puede dejar de lado la conducta social general de un contexto histórico, por una moral propia con códigos propios. Y cuando hablamos de moral se impone la lógica del bien y del mal, para un psicópata el bien y el mal es propio y se circunscribe a la satisfacción de sus propios intereses. Por eso, el “maquiavelismo” de la corporación mediática los hace convertir en “príncipes” en la autosatisfacción de sus intereses económicos y “republicanos” en la palabra y la imagen.


También existe un problema en las necesidades de los “psicópatas mediáticos” ya que,  al no ser compartidas por el grupo social en su totalidad, no pueden ser comprendidas ni generar empatía, por situarse fuera de las leyes de la costumbre y del bien común, aunque estas necesidades son sentidas con fuerza e impelen a la acción del psicópata. La fuerza y la masividad se imponen a la racionalidad crítica.



Además, los “psicópatas mediáticos” poseen la característica de ser egocéntricos. Esto implica que el “psicópata mediático” trabaja siempre para sí mismo por lo que siempre está manipulando o esperando recuperar esa inversión en el futuro. De la misma forma su egocentrismo conlleva a la sobrevaloración de su persona, esto tiene atribuido una cierta megalomanía, una hipervaloración de su capacidad de conseguir ciertas cosas y la empatía utilitaria, que consiste en una habilidad para captar la necesidad del otro y utilizar esta información para su propio beneficio, lo que constituye una mirada en el interior del otro para saber sus debilidades y obrar sobre ellas para manipular.

 

Un “psicópata mediático” puede ser una persona simpática y de expresiones sensatas que, sin embargo, no duda en cometer un delito cuando le conviene por sus intereses y lo hace sin sentir remordimientos ni culpa por ello. La mayor parte de los “psicópatas mediáticos” no dudan en mentir, manipular, engañar y hacer daño para conseguir sus objetivos, sin sentir ningún remordimiento. Los limites se transfiguran, se cambian, todo sea por el objetivo a conseguir, inclusive los delitos pueden ser criminales. La violencia, la maldad, la premeditación, la sangre fría son características de esa personalidad.
 



Como bien dice Robert Hare, investigador sobre psicología criminal, “la sociedad no puede defenderse de los psicópatas, son ellos los que hacen las reglas”. Por eso, la única forma de poder ejercer un cierto control sobre la política “psicótica” de la corporación mediática es contraponer las mentiras, las falsedades y las tergiversaciones con la muestra de la realidad social y política. No todo lo que aparece en los medios es sagrado, eso ya lo sabemos, pero lo que no sabemos es que la “psicopatía” en general es incorregible, así que la labor de mostrar el otro lado de la corporación mediática, es un deber ciudadano, ya que esa “patología mediática” tiene al resto de la sociedad intoxicadas a través de la parcialidad de la información.  

jueves, 29 de agosto de 2013

Revival de los 90s

Con este título, no quiero recordarte sobre como jugar al paddle, ni explicarte cual era el mejor champagne para comer con una pizza, ni tampoco voy a rememorarte una agencia de viajes que tenga vuelos con escala directa a Miami. Tampoco quiero hacerte creer que el River de Ramón con Crespo, el Enzo, Ortega, era mejor que el Velez de Bianchi o el Boca de Tabarez. Ni mucho menos te voy a decir que te quedaba linda la remera fluorescente de Fido Dido con el walkman. Lo que me interesa decirte es porque el discurso de los 90s estas cada vez más consensuado en nuestra sociedad y como algunos actores políticos y económicos nacionales e internacionales intentan fomentarlo en la Argentina del 2013 a todas las escalas.


Como siempre venimos diciendo, la batalla sigue siendo cultural. Los discursos escuchados en los principales referentes de la oposición de derecha nos dejan entrever esta misión mesiánica de volver al sector privado lo que era del estado. Y lo que sigue en manos privadas, entregarla en forma directa a sus representantes de los lobbys económicos históricos.
La “esperanza blanca” de estas elecciones se convirtió en el Intendente de Tigre, Sergio Massa, que buscaba posicionarse como una figura no confrontativa, de ideas a futuro, y pensamiento positivo. La charla dada en el corazón de Recoleta, en el paquete Hotel Alvear ante la Sociedad Rural, los Blaquier, los Werthein (Telecom), los Ratazzi (Fiat), los Lopez Mena (Buquebus), los Fargosi (Bolsa de Comercio), los Mendez y De Mendiguren (UIA) mostraron la hilacha de la futura política económica del Intendente como próximo administrador de intereses ajenos. 
“Yo creo que no hay que montarse tanto en cuestiones ideológicas y quedarse con los valores” comenzó el Intendente ante las sonrisas de un centenar de empresarios. Apenas dicho esto conjeturo que nuestro país fue ingenuo al no tomar deuda en un marco internacional donde los créditos estén baratos. Se olvidó de opinar sobre las tasas de interés (en nuestra deuda externa, los intereses contraídos de forma usuraria e ilegitima representaban la mayor proporción a pagar) y de las presiones fiscales y monetarias que imponían los organismos internacionales de crédito en las políticas económicas de las naciones subdesarrolladas. Se habrá olvidado, o simplemente dijo lo que los asistentes querían escuchar. Si pensamos que un país que tiene niveles altos de reservas en el Banco Central , que la deuda por PBI ha bajado del 150% a menos del 10% del PBI, y que posee un sistema de capitalización importante y seguro, y conjeturar que la solución es tomar deuda por parte de los mismos organismos de créditos internacionales, es que el plan económico de Massa, nos está tomando como ingenuos, o como mínimo, nos está dando la prerrogativa de que las reservas se van a usar para pagar más intereses sobre créditos. Y olvidarse de las inversiones sociales de los planes y las inversiones importantes en infraestructura. En este esquema,  Redrado, principal asesor económico de Massa, sigue con la misma matriz de pensamiento desde sus días en Harvard y como asesor en las privatizaciones de los 90s donde era el “Golden Boy”.
 
 
Massa cree asimismo que la confiabilidad del país está muy baja, y que las inversiones extranjeras no se sienten atraídas. Pensará que Chevron es una empresa nacional. Por eso el Intendente cree en que tomar crédito afuera permitiría aumentar esa confianza. Siempre los neoliberales con esa necesidad inconsciente de como se ven el exterior; si son bellos, rubios y altos, mejor. La entrada a ese círculo vicioso de pedir crédito-endeudarnos-pagar intereses usureros-imposición de políticas liberalizadoras de mercado, nos hace devolver nuestro futuro a los noventas. Esos noventas que lograron que el sistema jubilatorio privado juegue con los haberes de millones de trabajadores en la timba financiera en manos de uno de los principales grupos económicos, el Grupo Clarín, en desmedro del sistema estatal. No es raro entonces, que el Grupo Clarín muestre al Intendente como el “único presidenciable” en el arco opositor.
Este intento de retorno a los 90s no solo está tratando de ser implementado por Massa, la puja por convertir a nuestro país en un paraíso para pocos lo compite, desde el centro del porteñaje, el otro Intendente, Mauricio Macri. El Intendente porteño busca convertirse en la figura que devuelve el orden financiero a nuestro país a través de las “re” privatizaciones. La misión política que busca conseguir, una vez fuera presidente, es realizar el mismo acto que Massa, devolver a las manos privadas lo que era del estado. Macri, pero de forma más directa y clara que su contrincante tigrense, quiere volver a reprivatizar el sistema jubilatorio, quiere volver a reprivatizar Aerolíneas Argentinas, quiere volver a reprivatizar una de las principales fuentes de ingreso que supo codiciar el Grupo Clarín en los 90s como la televisación de los partidos de futbol y el automovilismo, hasta busca privatizar el alquiler de las bicicletas otorgadas gratuitamente por el Gobierno de la Ciudad. Macri tiene la mirada fija en condicionar al próximo gobierno de la Ciudad ya que la deuda porteña se cuadruplico en tan solo 4 años. A partir de 2007, la Ciudad debía 1.800 millones de pesos, en 2012 la deuda llego a 6.400 millones de pesos; un 57% de aumento en un periodo de gobierno. Inclusive, en el único presupuesto que no se presentó como deficitario que es el de este año, armo un “impuestazo” que estamos sufriendo: aumento de ABL, aumento de Ingresos Brutos, aumento de impuesto al sello, hasta subió los pasajes de subte. Que el déficit lo paguen los porteños.
Sin necesidad de pedir autorización al gobierno nacional, el Gobierno de la Ciudad emitió bonos a mansalva, estimados en unos 1.400 millones de dólares.  La pregunta: ¿para que los uso? Quinientos millones de dólares (300 para pagar vencimientos de deuda y 200 para "obras varias"); 300 millones de dólares para extensión de la red de subtes; 220 millones de pesos para camioneros por la continuidad del contrato de Higiene Urbana; y 100 millones de dólares para el Metrobus. En fin, endeudamientos para pago de intereses y deuda, obras menores y no prioritarias. De esta forma,  el endeudamiento es la política económica guiada por el gobierno macrista, donde el otro financia a los pocos en desmedro de todos.  
De la misma forma que Massa tiene su Redrado, Macri tiene su Sturzenegger.  Federico Sturzenegger, futuro ministro de economía de un virtual gobierno nacional macrista, posee los mismos antecedentes, o prontuarios digamos, que Redrado. Jefe en el asesoramiento económico en YPF entre 1995 y 1998, años del saqueamiento.  Secretario de Política Económica en el 2001, año de la caída y el recrudecimiento de mantener el modelo neoliberal a costa de los ahorros de los ciudadanos.

Es más, hoy día podemos ver cuál sería el primer objetivo de un futuro gobierno nacional macrista: Devaluar la moneda  nacional. Sturzenegger no se puso colorado cuando tuvo que decir que en este escenario financiero lo que habría que hacer es devaluar el peso entre un 30% y un 40%. Atacando directamente el bolsillo de la clase media y trabajadora, ya que el principal afectado en una devaluación es el sueldo fijo del trabajador. Tus pesos que hoy cobras, con una devaluación de la moneda nacional, salen menos. O sea, si cobras $5.000, restale un 40%, y ahí tenes cuanto termina valiendo tu sueldo. Lo que propone el gobierno macrista es que pierdas el poder económico de tu bolsillo, y que encima, quiten los planes sociales y de asistencia a la población más pobre. O vos crees que un gobierno que quiere devaluar la moneda nacional, ¿va a mantener un plan asistencial?

Ambos, Sturzenegger y Redrado son los hijos del neoliberalismo, son los hijos del pensamiento anti estatista donde la intervención del estado lo único que hace es complicar los negocios para los actores políticos y económicos  históricos que lograron ganancias extraordinarias mientras la mayoría del pueblo reclamaba y luchaba por un pedazo de pan y un trabajo digno. O peor aún, son los mismos que piensan que el estado solo debe meterse en el mercado financiero para salvaguardar las empresas sin importar que sean nacionales, multinacionales y que hayan defraudado impositivamente al país. Ambos son los ingenieros ejecutores del futuro saqueamiento de los derechos sociales, económicos  y políticos conseguidos tras 10 años de políticas inclusivas. Creo que la lucha sigue siendo cultural, porque los resabios del consumismo menemista siguen vulnerando la mente del argentino medio y la cultura del consumismo y el individualismo heredado choca de frente contra la lógica de la militancia de base. Tras 10 años de construcción, no deberíamos dejar que destruyan como quieran los derechos adquiridos. Como decía mi abuelo, con un pico y una pala podes construir o destruir una obra.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Bullying presidencial

Una persona se encuentra atormentada cotidianamente. Todos los días, la acusan de falsedades que malinterpretan y de verdades que no dijo. Le reprochan que si hizo eso, porque no lo hizo antes, y si no hizo nada, de porque se quedo quieta. Golpean sentimentalmente condicionando sus lazos afectivos como maridos, hijos, nietos, madres, amigos al rol único de estar ahí porque buscan poder para aumentar sus riquezas personales. Desde múltiples sectores la acosan, la insultan, la maltratan, solo por un simple hecho: Es la presidenta.

 
El bullying al cual es sometido la presidenta es incalculable. Todos los días desde las pantallas de televisión, desde las voces de las radios, los informes en revistas y diarios, la atacan frontalmente tergiversando lo que hizo , confundiendo a la sociedad y convirtiendo su discurso dominante de libre empresa en frases armadas con tintes machistas, ofensivos y miserables.  Uno nunca sabrá las causas reales y concretas de tal hostigamiento, lo que sí sabemos es algo. Este proyecto político encarnado en la figura del matrimonio Kirchner toco intereses corporativos (no solo mediáticos) que no habrían pensado hace tan solo 10 años atrás. Pero detengámonos en esto, y pensemos en nuestro país como un aula grande. Donde una presidenta se sienta a la par de los poderosos, donde estos se sienten incómodos y donde el bullying o el acoso empiezan a ejercer un rol importante en las relaciones con ella.
Porque cuando hablamos de una situación de bullying, un tema social importante de nuestros días, es cuando los poderosos se sienten impenetrables, y sobretodo, potentes frente a la acosada. El bullying , como forma de acoso, contempla varias situaciones que pueden mezclarse: Bloqueo social, hostigamiento, manipulación, coacciones, exclusión social, intimidación, amenazas e inclusive, agresiones físicas. La presidenta ha sufrido varias formas de bullying por parte de la corporación mediática, como portavoz de las corporaciones económicas históricas, y formadora de opiniones e ideología de nuestra sociedad. Vamos a demostrar el bullying presidencial con las características que antes mencionamos.
El hostigamiento suele llevar a cabo a través del desprecio, el odio, la ridiculización, la burla, el menosprecio, la crueldad, la manifestación gestual del desprecio, la imitación burlesca son los indicadores de esta escala.

La manipulación social trata sobre cargar las tintas contra todo cuanto hace o dice la víctima, o contra todo lo que no ha dicho ni ha hecho. No importa lo que haga, todo es usado y sirve para inducir el rechazo de otros. Por esta manipulación de la imagen social de la víctima, muchos se suman al grupo de acoso de manera involuntaria, percibiendo que el acosado merece el acoso que recibe.


 
La coacción es una situación donde agrupa aquellas conductas de acoso que pretenden que la víctima realice acciones en contra de su voluntad. A partir de estas conductas quienes acosan al niño buscan dominar y  someter  totalmente su voluntad.

El que la víctima haga esas cosas contra su voluntad proporciona a los que fuerzan o tuercen esa voluntad diferentes beneficios, pero sobre todo da lo mas importante: poder social. Los que acosan son percibidos como poderosos por los demás que presencian el doblegamiento de la víctima. Con frecuencia las coacciones implican que el niño sea víctima de vejaciones, abusos o conductas sexuales no deseadas que debe silenciar por miedo a las represalias sobre sí o sobre sus hermanos.
 
 
La intimidación trata aquellas conductas de acoso que persiguen amedrentar, apocar o consumir emocionalmente a la acosada mediante una acción intimidatoria. Con ellas quienes acosan buscan inducir el miedo en la acosada. Sus indicadores son acciones de intimidación, amenaza, hostigamiento físico intimidatorio, acoso.



 
Las amenazas agrupan las conductas de acoso que buscan amilanar mediante las amenazas contra la integridad física de la acosada o de su familia, o mediante la extorsión.


 
 
Los casos que muestro son simples, violencia cotidiana ejercida desde una falsa neutralidad , desde una falsa visión objetiva, donde los intereses corporativos juegan su poder y tiran sus cartas sin importar el acoso masivo vivido en los últimos años por parte de una mujer. La imagen presidencial tiene una misión: ser socavada, y siempre puesta en duda su rol de presidenta. Quizás la critiquen por ser mujer, ya que después de milenios de historia machista es la crítica más influyente en la sociedad actual, que inclusive también cuenta con la aceptación por parte de muchas mujeres  como matriz de pensamiento. Pero esa critica a su rol de mujer, es la forma directa que las corporaciones mediáticas encontraron para atacarla, porque de lo que realmente se están defendiendo es de las políticas ejercidas por la presidenta y su gobierno en contra de sus intereses corporativos. Eso es lo que importa únicamente para estos sectores corporativos, que sus ganancias sigan subiendo. El bullying vivido por el matrimonio Kirchner durante estos 10 años, y mas profundamente en los últimos 5 en la imagen de Cristina Fernández, luego de la muerte de Néstor Kirchner, fue aumentando medida política tras medida política. La ley de medios, como paradigma de una democratización del espacio audiovisual-comunicacional permite tener una herramienta de lucha contra la hegemonía social y financiera de la corporación mediática. Contra el gran déspota informativo, que aliena y condiciona la vida social y cultural a través de la publicidad y los informativos. Esta ley de medios permite contar con un instrumento de pluralidad en nuestra sociedad, fomentar las culturas tradicionales en nuestro país, y sobretodo ejercer el poder ciudadano de enfrentar a la corporación desde lo nuestro, porque la batalla sigue y seguirá siendo cultural.

martes, 13 de agosto de 2013

PASO a PASO


Puedo escribir los versos más tristes esta noche, puedo sentarme para emborracharme y buscar pelea en cualquier calle, puedo llorar de impotencia, puedo ver ese vaso medio vacío o medio lleno, pero prefiero tratar de hacer un análisis politológico.
Las PASO pasaron y dejaron más dudas que certezas. Hablar de vencedores y vencidos es un discurso muy Miss Universo, por eso prefiero encarar las PASO con una escala de grises, algunos más claros, otros más oscuros, porque todos sabemos, que la resucitación no existe salvo en la Biblia o en el armado electoral.
 
¿De qué se reía Massa?
Me parece importante hacer una enorme aclaración. Las PASO se convirtieron en un análisis de sondeo del electorado previo a las elecciones primarias legislativas. Porque, a pesar de todo, las elecciones que se vienen en Octubre, son las que terminan por seleccionar los futuros diputados y senadores. O sea, si algo caracteriza las elecciones legislativas, como las del 2009, es que los que detentan el poder (presidentes, gobernadores, intendentes) son los principales focos de crítica. Por eso, en las elecciones legislativas, suelen decaer la confianza del electorado hacia los gestores de la cosa pública, y fomentarse futuros proyectos pan-gloriosos de personajes y/o partidos-alianzas que suelen terminar pronto. Ya que todos sabemos que un proyecto electoral difiere de un proyecto político.

Es importante tratar la diferencia entre el proyecto electoral (que puede ser oponerse a una reforma constitucional) y un proyecto político (una agenda social, cultural, económica y política consensuada en el seno del partido o la alianza de partidos). Esta diferencia entre los proyectos fue determinada claramente por el opaco desempeño del candidato colombiano bonaerense Francisco De Narváez pasando de vencer en territorio visitante al nombre que formo el kirchnerismo (Néstor Kirchner, no Alberto Fernández), a un actual 10% que lo deposita alejado de la pelea principal, en un plazo de solo 4 años.
Adivina quien ganó…

Entre esta escala de grises claros vemos personajes que allanaron mejor el camino hacia las primarias de octubre y parece que también hacia el 2015. En lo que fue la elección en la provincia de Buenos Aires, la disputa electoral giró en torno a las gestiones, los intendentes cobraron vigor en la disputa legislativa. Las diferentes gestiones dejaron en claro algo importante, la ayuda del estado nacional provocó que en esos mismos municipios tengan hospitales, escuelas, universidades, infraestructura que no pensaban hace 10 años. La figura de Sergio Massa, ex jefe de gabinete de Néstor Kirchner, y actual intendente de Tigre, emergió dentro de este electorado, con un discurso de la no-política (la no confrontación desde el discurso presupone que no haya política, ya que ésta es la encargada de resolver conflictos), aliado con intendentes anti K, como Giustozzi, Cariglino (donde en su municipio, Malvinas Argentinas, el hospital del pueblo tiene cientos de juicios de mala praxis y a matones que “atienden” a esos enfermos) “chicagos boys” como Martin Redrado, quemadores de urnas sindicalistas como Luisito Barrionuevo y sobretodo, aliado al PRO. El PRO, que ante la incapacidad de organizar un armado nacional usó la imagen pública de figuras del espectáculo dando sorpresas como en Santa Fe e imágenes paupérrimas como en Córdoba y logró mechar algunos candidatos en la lista del Frente Renovador de Massa. Pero para el PRO, Massa se convirtió en esa novia escurridiza y ñañosa, que un día dice “está conmigo”, y al otro dice “nunca estuve con él”. Massa, el mismo que hacia lobby para aumentar los servicios públicos en el seno del gobierno nacional, el mismo que solía frecuentar la embajada de Estados Unidos difamando la figura presidencial, el mismo que siendo presidente de un club de futbol donde las cámaras de seguridad se apagan cuando sus “hinchas más caracterizados” se agarran a tiros derramando sangre en las calles del Big Brother de Tigre, el mismo que en pleno encuentro de empresarios de las multinacionales pide tomar créditos y endeudar a un país con excedente de reservas para generar un “clima de confianza” para las inversiones directas extranjeras, el mismo Massa que lo tratan eyectado a figura opositora desde la corporación mediática, ganó la elección. Ganó en terrenos donde el kirchnerismo manda, Lanus, Avellaneda, Moron. Y ganó por un margen impensable.
Y de repente, no era solo Massa, sino también Binner (aunque con menos porcentaje del que pensaba), y Del Sel se colaba en el segundo lugar. Y ganó Schiaretti con De la Sota, y ganó el candidato de Rodriguez Saa en San Juan, y gano Cobos en Mendoza, y gano Michetti con Bergman, y gano la única interna abierta Carrio, y ganó la oposición en La Rioja y Catamarca, y ganó el Momo Venegas en Necochea, y uno no sabía que iba a pasar. Uno no sabía porque la gente iba en contra de sus propios intereses. Pero pasaba.
El único faro que se veía al horizonte en ese gris claro de la niebla dibujaba la palabra necesaria para entender estas elecciones legislativas de internas nacionales: GOBERNABILIDAD.  Que no es más que otra cosa que poder ejecutar las medidas económicas, sociales y culturales del proyecto político. Es contar con los recursos y las herramientas para que ese proyecto político se mantenga o se profundice. Que el Frente Para la Victoria sea la primera fuerza nacional es una pequeña luz que permite que el proyecto se mantenga. Veamos el grafico para entenderlo:

Diputados

Elecciones 2009
 
Diputados

PASO 2013
 
FPV
38
FPV
43
UCR
25
FPCS
29
FTE PERONISTA
15
FREN
12
PRO
8
UNEN
9
FAP
5
UCR
9
CC -ARI
6
PR
7
PROYECTO SUR
3
PRO
6
Fte Cívico por Santiago
3
PF
4
Otros
25
PJ
3
 
 
UPC
3
 
 
PANU-PA
1
 
 
IZQ
1
 

Senadores

Elecciones 2009
 
Senadores

PASO 2013
 
FPV
12
FPV
12
CC-FAP
1
FPCS
3
Proyecto Buenos Aires Federal (ProBAFe)
1
FREN
0
UCR
4
UNEN
2
PERONISMO DISIDENTE
2
UCR
3
PARTIDO RENOVADOR
1
PR
4
MPN
1
 
 
NUEVO ENCUENTRO
2
 
 

Como verán, las PASO si bien desde lo anímico fue contundente, desde el análisis de la gobernabilidad dan mejores resultados que en 2009, año de la 125, el año de Lousteau y Cobos, o ¿era este? En fin, las PASO a pesar de ser una elección de internas, similar a una ley de lemas, dan como primera imagen un mejor resultado de lo esperado en la tarde-noche del domingo. Permiten que el gobierno nacional gobierne, contando con una mayoría que logre mantener o profundizar el modelo político. Digo mantener o profundizar porque, como paso en el 2009, la derrota electoral sirvió para pegar un puntapié a la pelota política, y convertir en leyes varios proyectos cajoneados que atacaban intereses concretos de corporaciones históricas.  Por eso, la mejor virtud que tuvo el FPV en la derrota electoral fue agilizar los proyectos necesarios para seguir manteniendo la gobernabilidad del modelo.

Abrite otra, George.

Mención aparte merecen cuatro resultados de las elecciones. En primer término, la gran campaña y elección del FIT, el Frente de Izquierda que logro posicionarse como la cuarta fuerza nacional, y de ser una elección primaria, hubiese colado un diputado. Los puntos fuertes fueron en Salta, Neuquén y Chaco, y en escala nacional concentrando más de 720.000 electores. En segundo término, merece un punto destacado la mala decisión de la CGT de aliarse con De Narváez, ya que pasando de ser la central máxima de trabajadores no logró inflar al candidato y mostraron fisuras, contradicciones y oposiciones entre Moyano y el candidato colombiano. Pasaron de llenar la 9 de Julio a llenar una sola urna. En tercer término, la elección del PRO que logra concretar una variante que solo se manifiesta a nivel local, sin poder emerger de la ciudad, sin fuerza ni armado para poner un candidato propio cruzando la Gral. Paz,  bajando el número de bancas en Diputados pasando de 8 a 6 y perdiendo frente a la interna de UNEN, a pesar de los globos de colores y Freddie Mercury de fondo. Está claro que en los centros urbanos, el kirchnerismo tiene un talón de Aquiles, donde es incapaz de conseguir un candidato fuerte y admirado por la media clase. Como cuarto punto y ultimo, merece mencionar la interna en la alianza UNEN, donde Carrio y Solanas demostraron ser más consistentes (aunque parezca mentira) dentro de los mesiánicos que intentan conjeturar la “apocalipsis del ciclo K” y lo escandaloso de la huida de la base de la juventud militante de Solanas tildándolo de traidor con su ideología por el acuerdo con la Coalición Cívica en estas elecciones. La formula de la ciudad se baso en el corte de boleta, la formula Michetti (PRO)-Carrio (C.Sur) fue la variante elegida por el porteño. Francisco sonrió desde Roma.

La participación de la juventud entre los 16 y los 18 años fue el hecho también de que estas elecciones presuponen un éxito, estos jóvenes, un domingo, se levantaron, fueron a votar y la mayoría lo contaban orgullosos a través de las redes sociales. Y yo sigo mirando a Thiago, mi hijo de 4, pensando que ojala se mantenga la democracia, y ojala el pueda ejercer el derecho de votar cuando quiera con más convicción que yo. El futuro en color amarillo no parece ser bueno.

Las PASO pasaron, dejaron huellas, marcas y señales. Dos meses puede ser muchísimo tiempo o poco, por eso veremos cómo los lideres políticos lo toman…